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Rafael Márquez, la apuesta del Barcelona que llega desde la filial

porGuillermo Sedas

Abr 19, 2024

Rafa Márquez aparece como el candidato más firme a día de hoy para convertirse en el entrenador del Barcelona la próxima temporada. Su nombre no es nuevo, puesto que desde el club ya se deslizó su nombre hace varios meses pero tras la eliminación en la Champions League, ha regresado de forma absoluta, avalado desde los mismos despachos, al primer plano.

Márquez pudo ser futbolista del Real Madrid pero acabó convirtiéndose en una de las referencias del Barcelona en la primera década de este siglo. En el verano de 2003, recién llegado a la presidencia del club azulgrana, Joan Laporta estudiaba el fichaje del argentino Roberto Ayala cuando Jorge Mendes le puso sobre la mesa el nombre de Márquez. En un abrir y cerrar de ojos, por sorpresa y cinco millones de euros, el Kaiser de Michoacán se convirtió en azulgrana.

Y hasta su marcha en 2010 conquistó doce títulos, disputando 283 partidos, y dejando para el recuerdo una imagen extraordinaria que al cabo de 14 años puede convertirle, previo el paso actual por el filial, en el entrenador del primer equipo… Porque después del derrumbe del martes frente al PSG la continuidad de Xavi Hernández ha dejado de ser deseada por una directiva que contempla el ascenso del mexicano como el paso más adecuado.

La figura de Xavi se da ya por amortizada de tal manera en el Barça que apenas unas horas después de su eliminación en la Champions el nombre de Rafa Márquez emergió en todos los escenarios, trasladado entre bambalinas desde el propio club y estimándose que su trabajo al frente del Barcelona Atlético le convalida para ser el elegido como nuevo entrenador.

Firme, discreto… y preparado
Muy cercano a Joan desde su etapa de futbolista, Márquez apoyó su candidatura a la presidencia en marzo de 2021 y en el verano de 2022 fue elegido para sustituir a García Pimienta al frente del filial, en una decisión que sorprendió por el ascendente que tenía en el vestuario el hoy técnico de la Unión Deportiva Las Palmas.

En su primera temporada, la pasada, llevó al filial hasta el play-off de ascenso a Segunda División y en la actual le tiene colocado en segundo puesto, otra vez luchando por el ascenso con la plantilla más joven e inexperta de la categoría. Conocedor como pocos de los roles en un camerino, el técnico azteca supo marcar territorio al llegar. En su primer encuentro con la plantilla los pesos pesados del vestuario le animaron a presentarse ante los jugadores con una canción. Con una sonrisa les rompió los esquemas y dejó clara su autoridad. “Cuando ustedes hayan jugado cinco mundiales podrán pedirme canciones”, respondió, al tiempo que les invitaba a salir al terreno de juego para ejercitarse.

“Es muy didáctico. Siempre hay una razón en sus indicaciones para explicarnos”, sostiene uno de los futbolistas que cumple su segunda temporada a sus órdenes y que considera al entrenador “cercano a todos pero sabiendo mantener las distancias”.

No gusta de levantar la voz más de lo preciso y es un intervencionista durante los partidos, consciente de la necesidad, advierte otra fuente del vestuario de enseñar siempre facetas nuevas a sus pupilos.

“Puede parar un ejercicio de repente y con un par de indicaciones demostrar qué se ha hecho mal”, afirma otro de los jugadores, que recuerda, también, como un día cualquiera de entrenamiento pasó por su lado a paso ligero, se dio la vuelta mirándoles a todos y les espetó: “cuando hayan ganado dos Champions podrán entrar al campo caminando pero hasta entonces les quiero ver más intensos”.

Márquez se ha encontrado con un vestuario muy joven y debe lidiar con las llamadas de Xavi para la primera plantilla, lo que le resulta un perjuicio a la hora de hacer tanto las convocatorias como las alineaciones. Ha podido contar poco, por ejemplo, con Marc Casadó, un jugador muy a menudo reclutado por el primer equipo y cuya ausencia, por el ascendente que tiene en el filial, se deja notar. Las incorporaciones de Faye y Mbacke han restado drama a la lesión de Pelayo Fernández pero semana a semana tiene que ir variando los planes.

Mantiene la máxima de que su principal tarea es “preparar y mejorar a los futbolistas” para que estos noten lo menos posible el cambio con el primer equipo por encima de un ascenso que rozó la temporada pasada, siendo eliminado por el filial del Real Madrid en el play-off y “no pierde la perspectiva” que puedan mostrar los resultados. De hecho, suma ahora cinco jornadas sin ganar (dos empates y tres derrotas) que no han cambiado ni su forma de trabajar ni su relación con los futbolistas.

(CON INFORMACION DE ESPN DEPORTES.COM)

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